domingo, 14 de marzo de 2010

Comparando moscas

Había comentado en un pós anterior cuando realizé una reseña de La Mosca (la película de terror de 1958 de Kurt Neumann) que, cuando el director David Cronenberg realizó su versión de 1986 se alejó casi completamente de la original al grado de que su obra sea más reconocida que la fuente primaria. Y creo que precisamente el hacer algo completamente diferente contribuyó a romper el subconsciente colectivo del público cineasta para dejar una huella que hasta el día de hoy (casi 25 años después) permanece imborrable. Pero antes de hacer el análisis, era necesario regresar a la peli de 1986, la cual hace un buen que no veía y por lo tanto no quería hacer este pós sin revisitarla (eso no sería profesional, este es un Bló serio), y pos como se atravesó el puente del 21 de marzo anticipado aproveché la ocasión.

Una vez visto ambas versiones, podría enlistar las diferencias de la siguiente manera:

El entorno
Versión 1958: Prácticamente toda la acción transcurre en la mansión de André Delambre (David Hedison, el malogrado científico) ya que su laboratorio se encuentra en el sótano de la misma, y una vez que ocurre la transformación no lo abandona por ningún motivo
Versión 1986: Aunque gran parte de la trama tiene lugar en el laboratorio de Seth Brundle (Jeff Goldblum en una extraordinaria actuación, el malogrado científico), hay muchas escenas en locaciones así como en diferentes sets, tanto de noche como de día.

La sociedad
1958: Debido a la época en que se rodo la cinta (antes de los turbulentos y revolucionarios años sesenta) se nos presenta a la familia estadounidense modelo y con valores: la abnegada esposa que hace todo lo posible por ayudar a su marido-mosca y que literalmente es incapaz de matar a una mosca, el hijo regordete, juguetón y bien portado, el amable poli que investiga el caso, el hermano del científico preocupado por su familia (tal vez el único personaje real de la peli).
1986: Para empezar, el científico es un solterón solitario que vive en un depa que es un desmadre como el de todos los solteros solitarios, la damisela en peligro que es una reportera sexualmente liberada que a las primeras de cambio se mete en la cama de la mosca (además de que el científico casi ni batalla para llevarla a su depa quesque pa' enseñarle sus éxperimentos), el ex de la damisela en peligro es un codicioso empresario dueño de la revista para la cual trabaja la fulana antes mencionada y que no pierde ocasión para decirle a su ex que quiere recordar viejos tiempos aunque sea para matar el tiempo.

Las moscas
1958: André Delambre solo tiene un propósito: inventar un artefacto que beneficie a la humanidad sin fines de lucro ni de fama (ajá, como no).
1986: Aunque Seth Brundle prefiere el anonimato y es un científico dedicado, sus fines no son completamente altruistas ya que de paso quiere resolver su futuro monetario (como cualquiera pues).

El artefacto maldito
1958: Parece mas bien una cabina telefónica.
1986: Una cápsula surrealista - futurista - kitsch. Irónicamente la reportera, al verla por primera vez, se refiere a ella como cabina telefónica.

Las consecuencias
1958: Básicamente, el científico y la mosca cambian cabezas y una extremidad rebelde.
1986: Bueno, no es que exactamente Brundle se transforme en un insecto gigantésco, sino que gradualmente se va convirtiendo en un ser que (palabras del director) nunca había existido, pero aquí la transformación no es únicamente de forma sino también de fondo. Mientras que en la versión original, Delambre sigue siendo el mismo a pesar de su cabezota de mosca, Seth Brundle experimenta cambios profundos en su psiqué que van desde la fascinación por sus nuevas habilidades, pasando por una seguridad y una personalidad dominantes hasta el miedo, la locura y finalmente la aceptación de su nueva condición (su depa se convierte en un chiquero, busca pleitos en los bares y trata a las viejas como si fueran objetos, como cualquier soltero solitario pues, así que de hecho esto último no es un gran cambio, más bien digamos que se da cuenta de lo que los solteros solitarios hacen). Aquí el director expone un elemento que posteriormente sería el común denominador de sus trabajos: el individuo atrapado dentro de sí mismo y su posterior degradación tanto física como mental. En este apartado, es inolvidable la secuencia en la que Brundle conjuga a los insectos con la política ya que lo muestra casi completamente orate hablando de un tópico que a muchos les parece bastante repulsivo: la política, para rematar de una forma genial ("lo que estoy tratando de decirte, es que si te quedas voy a lastimarte"). Definitavamente es una peli que funciona a muchos niveles.



La visión
1958: Como había señalado, la película es políticamente correcta y de acuerdo a la sitación político social de la época ya que el horror es casi completamente sugerido a tal grado que nunca se nos muestra el momento en que Delambre se somete al experimento ni tampoco queda muy claro el porqué lo hace.
1986: Cronenberg es completamente explícito en prácticamente todas las secuencias, y no me refiero únicamente a la cuestión gore, sino al lenguaje que utilizan sus personajes sobre todo en materia sexual. Incluso hay quienes afirman que la peli es una alegoría en torno al sexo y al SIDA, tema en torno el cual surgieron infinidad de preguntas sobre todo en la mitád de los años ochenta y que en esa época se convirtió en el tópico más popular a nivel mundial. Pero creo que el mayor logro de David Cronenberg es que a pesar de la sangre y visceras que cubren la pantalla es el hecho de que nunca perdamos de vista quien es Seth Brundle al grado de sentir compasión y empatía por el pobre infelíz y su desafortunado final. Algo que solo un gran director podría lograr, Ah! y se mete al artefacto bajo los efectos de una noche de copas y de celos, es decir demuestra su osadía como cualquier soltero solitario.

Con estas diferencias podríamos concluir que más que un remake, se trata de una antítesis entre estas dos grandes cintas (también podriamos concluir que Brundle aprendió a comportarse como un soltero solitario, les digo que puede leerse a muchos niveles), y si no les pareció suficiente nomás chequen a las moscas. Bien dicen que una imágen vale más que mil palabras...


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